domingo, 28 de septiembre de 2014

De pagadores y proveedores. ¿Y el paciente?

La semana pasada tuve la oportunidad de asistir como invitado a la reunión organizada por una prestigiosa consultora sobre el presente y futuro del sector sanitario privado. Se presentaron algunas cifras realmente impactantes de cómo ha evolucionado la sanidad privada en Catalunya en los últimos años. 
La fusión y absorción de entidades aseguradoras ha hecho que estas tengan un mayor poder de negociación sobre los proveedores de pequeño y mediano tamaño hasta el punto de reducir su cuadro médico concentrando la provisión en centros propios o ajenos pero estratégicos. Por otra parte, la fusión de grandes grupos sanitarios ha propiciado, en Barcelona especialmente, una situación de oligopolio que pone en riesgo el clásico modelo de profesionales y sociedades médicas donde estos disponían de las claves de las aseguradoras y,por tanto, la capacidad de generar actividad. 


Hoy en día, nos encontramos ante un cambio de paradigma donde los grandes grupos sanitarios se han jerarquizado de tal forma que deciden qué medicos van a trabajar con ellos y en que condiciones. Lógicamente, la parte más damnificada de todo este cambio es el médico y sus sociedades profesionales algunas de los cuales han puesto en marcha mecanismos para hacerse fuertes en el mercado y salvar el impacto de una competencia feroz y de unos pagadores cada vez más poderosos. La mayoría de acciones se han vinculado a la reducción de costes, optimización de recursos y acciones de marketing para atraer a nuevos clientes (y mantener a los actuales,claro). Pero, ¿qué hay de la calidad asistencial? ¿Y del buen hacer de los profesionales? 
Quizás ha llegado el momento que proveedores y pagadores lleguen a un consenso relacionado con la excelencia de la práctica asistencial. Establecer acuerdos en función de resultados de salud parece lo más sensato para todas las partes y, especialmente, para el paciente pues, aunque parezca una paradoja, éste parece en ocasiones un actor secundario cuando debería ser el protagonista,el centro del sistema. Este modelo garantizaría la pervivencia de los mejores profesionales y no solo de aquellos que trabajan a un precio más ajustado además de proporcionar a los pacientes una salud mejor que,al fin y al cabo es de lo que se trata,¿no?

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