martes, 10 de diciembre de 2013

Sanidad privada: más y mejor con menos

En épocas de vacas flacas como la que desgraciadamente estamos viviendo, toca apretarse el cinturón. En este sentido, el sector sanitario no es una excepción con el agravante de que la limitación de recursos en un área tan sensible levanta importantes ampollas. 
Hace algunas semanas tuve la oportunidad de asistir a la Jornada de Dirección Médica de la entidad ACES (Associació Catalana d'Entitats Sanitàries) donde el debate principal giraba alrededor del papel de las direcciones asistenciales frente a un entorno de constantes cambios, cambios que han afectado a todos los grupos de interés. 
El cliente/paciente/ciudadano presenta actualmente un perfil más exigente (en calidad,precio y facilidades de pago), está mucho más informado que tiempo atrás y acepta el concepto de "forfait" en la compra de salud, compra que está trasladando a la modalidad digital u on-line.
Las entidades aseguradoras tienen hoy en día un gran poder de negociación debido en gran parte a la concentración del sector en grandes compañías lo cual les permite ajustar tarifas a la baja, renovar gamas de productos (más competitivos, más económicos) y adoptar un sistema de provisión propia con la consecuente retirada del concierto a otros proveedores.
Por otra parte, las propiedades de los centros proveedores buscan potenciar la imagen de marca, manteniendo la sostenibilidad económica pero sin que la excelencia del servicio se vea perjudicada.

Y yo me pregunto, ¿qué pueden hacer las entidades sanitarias ante tal panorama? ¿Es posible trabajar bien, si no mejor, con menos recursos? Y esos recursos, ¿en qué y cómo deberíamos emplearlos?
Primeramente, se deberían optimizar los costes y aumentar la rentabilidad de las organizaciones mediante la implantación de nuevos modelos organizativos como la centralización de servicios o las centrales de compras e incluso la incorporación de una dirección de operaciones a la estructura del centro. La contabilidad analítica debe jugar un papel fundamental en el control de costes de los principales procesos asistenciales. Los procesos de acreditación y certificación en calidad asistencial (EFQM, Joint Comission...) suponen una buena herramienta para la transformación organizativa esencial para la fidelización del talento, de aquellos profesionales dispuestos a trabajar mucho pero con rigor y calidad.
En cuanto a estrategias comerciales, la oferta de productos de gran consumo y la venta cruzada interna tienen por objetivo el incremento del volumen de actividad que, de cara al exterior, debe ser potenciado mediante la promoción de nuevos canales de venta (marketing on-line) y la personalización de servicios a través de las TIC.
En definitiva, la máxima "el hambre agudiza el ingenio" es perfectamente aplicable al sector privado de la sanidad y la implantación de nuevas fórmulas de gestión,venta y organización conjuntamente con la implicación de la parte productiva del servicio (personal sanitario) se antojan acciones innegociables para la sostenibilidad y el futuro de las organizaciones.


No hay comentarios:

Publicar un comentario